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Sida

El SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) es la etapa final y más grave de la enfermedad del VIH, la cual produce daño severo al sistema inmune al atacar los glóbulos blancos. Alrededor de 20 millones de personas en todo el mundo -heterosexuales y homosexuales -se encuentran infectados por el virus del SIDA. Gracias a las investigaciones continuas, existen tratamientos que pueden extender y mejorar la calidad de vida pero no existe todavía una vacuna o cura. El único medio de defensa contra el SIDA es la prevención.

Síntomas
Fiebre.
Pérdida de peso.
Sudor nocturno.
Heridas en la piel.
Rash cutáneo.
Infección por hongos en la boca.
Dificultad para respirar, tos y dolor de pecho.
Diarrea, dolor abdominal y vómito.
Visión borrosa.
Dolor de cabeza.
Depresión.
Confusión.
Herpes.
Sarcoma de Kaposi.
Causas

La infección causada por el VIH provoca el SIDA. Un 70% de la transmisión de VIH sucede durante el contacto sexual. También es transmitida a través de jeringas utilizadas por portadores de VIH. Las transfusiones de sangre y productos relacionados causaron muchas infecciones en los primeros años de la epidemia, aunque ya se había descartado este riesgo en los Estados Unidos y otros países desarrollados.

¿Qué es de esperarse en la consulta médica?

Si su médico sospecha de una posible infección de VIH, se le pedirán análisis de sangre para detectar la presencia del virus. También se le pedirá una muestra de materia fecal. Debido a que una de las posibles complicaciones del SIDA es la neumonía, se le pedirán radiografías del pecho. Si se manifiestan síntomas neurológicos, se le recomendará realizar una tomografía computada (CT scan) o análisis de fluido vertebral.

Opciones de tratamiento

Se utilizan poderosos medicamentos para reducir la velocidad de progreso del VIH y así evitar que el SIDA afecte por completo al paciente. Los antibióticos y otras terapias son utilizados para combatir síntomas. Por lo general, se utilizan al menos dos antivirales incluyendo un nuevo tipo llamado inhibidor de proteasa para combatir infecciones.

Terapias complementarias y alternativas

Existen terapias que pueden ayudar a disminuir la velocidad de progreso de la infección de VIH y para tratar otras infecciones relacionadas.

Nutrición

Evite la ingesta excesiva de nutrientes a menos que su médico lo disponga.

Multi-vitamínicos: 2 a 5 cápsulas por día.
Vitamina C ( 1 a 6g por día -o hasta la tolerancia máxima del intestino), beta-caroteno ( 150,000 a 300,000 IU por día), y zinc (30mg por día).
N-Acetil Cisteína ( 1,500 a 2,000mg por día): protege los pulmones.
Selenio ( 100 a 400mcg por día): potente antioxidante.
Vitamina E ( 400 a 800 IU por día): antioxidante.
Complejo B ( 50 a 100mg por día): cuando es consumido en periodos de estrés.
Vitamina B12 (1000mcg vía inyección intramuscular): una inyección por mes para contrarrestar los efectos secundarios de los medicamentos utilizados.
Magnesio ( 500 a 750mg por día): importante para la biosíntesis de las proteínas.
L-glutamina ( 30 a 40g por día en 5 dosis de 6 a 8g cada una por al menos 7 a 10 días): fortalece las células que recubren el tracto gastrointestinal.
Coenzima Q10 (10mg por día): mejora el radio de las células.
L-cartinina (2,000mg por día): en caso de altos niveles de triglicéridos.
Hierbas

Las hierbas pueden utilizarse como extractos en polvo (cápsulas, polvos, té), extractos de glicerina, o preparados con extractos de alcohol.

Para estimular el sistema inmunológico y dar soporte antiviral: Regaliz (Glycyrrhiza glabra), ¼ a ½ de extracto solido 2 veces por día, inhibe la reproducción del virus del VIH; ayuda en la reproducción de células del hígado. No ingerir regaliz en caso de presión sanguínea alta. Hierba de San Juan (Hypericum perforatum), 250mg 3 veces por día, inhibe la entrada de VIH a células y mejora el humor. Huang qi (Astragalus membranaceus), 250 a 500mg de extracto sólido en polvo, inhibe la reproducción del virus VIH-1 y estimula el apetito. Utilice 1 a 2 de estas hierbas.
Para mejorar la digestión y prevenir diarrea, utilice una a tres de las siguientes hierbas: tónico genciana (Genciana lutea), utilizado históricamente como antiespasmódico (evitar en caso de úlcera); diente de león (taraxacum officinale), utilizado históricamente para problemas de hígado; sello de oro (hydrastis canadensis), anti-inflamatorio con efectos laxativos, no exceda la dosis recomendada en caso de uso en períodos prolongados.
El ajo (Allium sativum) es un potente antioxidante, aumenta la actividad de las células asesinas en personas con SIDA.
Ginseng siberiano (Eleutherococcus sentecosus) ( 30 a 60 gotas 3 veces por día o 1 taza de te 3 veces por día) aumenta las células-T, NK y mejora la función citotóxica natural.
Cardo Mariano: para tratamiento de daño tóxico al hígado, importante en caso de utilizar medicamentos para el VIH/SIDA.
Acidófilos ( 2 a 5 millones de organismos 3 veces por día): esta bacteria beneficia al tracto gastrointestinal y por lo general, disminuye la cantidad al tomar antibióticos.
Homeopatia

Los tratamientos homeopáticos pueden ayudar a combatir síntomas y complicaciones provocadas por el VIH/SIDA.

Medicina física

El entrenamiento con pesas puede ayudar a mantener la masa muscular.

Acupuntura

La acupuntura resulta beneficiosa en caso de infecciones. También estimula el sistema inmunológico.

Masajes

Los masajes terapéuticos mejoran el sistema inmunológico y disminuyen la ansiedad.

Procedimientos

Las complicaciones ocasionadas por el VIH/SIDA son comunes pero pueden ser tratadas. EL VIH tiene un largo período de inactividad; el tiempo medio estimado de progreso del SIDA es de 11 años desde la infección. Los pacientes que padecen de SIDA generalmente sobreviven 1 a 2 años. Esos lapsos de tiempo se van prolongando a medida que los tratamientos mejoran.

Recomendaciones

En caso de embarazo y ser VIH-positivo, la ingesta de AZT es la única manera de reducir la probabilidad de trasmisión del virus al bebé. Dependiendo de su condición, su médico puede decidir posponer el tratamiento hasta después del primer trimestre de embarazo para reducir la probabilidad de riesgo de defectos en el nacimiento.