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EQUINACEA
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Equinácea

Los nativos americanos utilizaron la equinácea desde, al menos, el 1600. Usaban la planta para tratar la mordedura de serpiente, enfermedades de la boca y encía, resfríos, tos, envenenamiento, aftas, dolor intestinal y estomacal. También fue históricamente usada para la fiebre escarlatina, sífilis, malaria, envenenamiento y difteria. Hacia el 1800 fue la planta medicinal más utilizada en los Estados Unidos, recomendada tanto por médicos convencionales como aquéllos que practicaban las medicinas alternativas (también llamados científicos eclécticos). Permaneció en la lista nacional de plantas medicinales en los Estados Unidos hasta 1940 que fue, muy probablemente, que se retiró de esta lista debido a que las condiciones para que había sido usada estaban entonces, siendo tratadas con antibióticos.

En 1980 los experimentos con equinácea demostraron que posee aún aplicaciones terapéuticas. En la actualidad, algunas personas dan cuenta que la equinácea reduce el tiempo que lleva la gripe o el resfrío en desaparecer. Ha sido usada también para enfermedades bronquiales, nasales, sinusitis y como ungüento puede acelerar el tiempo de recuperación de las heridas que, generalmente, llevan un tiempo prolongado.

Descripción

La equinácea tiene tallos altos y sólo produce flores parecidas a la flor de California, sólo que la flor de la equinácea es rosa o púrpura y el cono en el medio es comúnmente de un marrón purpúreo. El cono (sería el "ojo" en la flor de California) es en realidad una cabezuela de semilla y es muy grande en las flores de las equinácea. Tiene espinas puntiagudas que parecen un peine duro o un puercoespín enojado. De ahí que la equinácea tome su denominación: echinos en griego significa erizo. De nueve especies, tres son utilizadas con fines medicinales, lo que varía en apariencia e intensidad, de color de pétalos, las duras espinas o los pétalos colgantes de modo circular en la cabezuela de la semilla.

Composición

Muchos químicos están involucrados en los efectos de la equinácea: polisacáridos, flavonoides, derivados del ácido caféico, aceites esenciales, polyacetilenos, alkylamidas y alcaloides. Los polisacáridos son conocidos como los disparadores de las células ante una infección que el cuerpo debe combatir.

Formas disponibles

Están disponibles los extractos, tabletas, cápsulas, ungüentos y extractos frescos estabilizados.

Ingesta

La equinácea tiene acciones inmuno-estimulantes, reduce la inflamación y ayuda al cuerpo a combatir las bacterias y virus. Las pruebas muestran que la equinácea estimula a accionar a las células del sistema inmune. Cuando estas células están activadas, los glóbulos blancos están listos para actuar ante la invasión causante de una enfermedad y eliminar virus y bacterias del cuerpo, previniendo también su reproducción o simplemente deteniendo su desarrollo.

Mientras muchos individuos prefieren ingerir equinácea diariamente, durante el invierno ayuda a prevenir resfríos y gripe, las investigaciones no han demostrado fehacientemente que este tipo de uso sea, en realidad, efectivo. Por otro lado, la equinácea puede reducir el tiempo cíclico de resfríos y la gripe. Si padece de artritis reumatoidea y tiene problemas con las drogas antiinflamatorias a base de esteroides, la equinàcea puede generar un leve alivio sin efectos secundarios.

Para la estimulación general del sistema inmunológico durante el resfrío, gripe, infecciones del tracto respiratorio superior o infección del hígado; seleccione alguna de las siguientes opciones e ingiérala 3 veces al día.

1 a2 g de raíz seca, como té.

2 a 3 ml al 22 por ciento de extracto de etanol estandarizado que contenga 2.4 por ciento de beta-1, 2- frutofuranosidos.

200 mg de extracto en polvo conteniendo 6.5:1, o 3.5 por ciento, equinacoside.
Extracto fluído (1:1): 5 ml a 1ml.
Tintura(1:5): 1 a 3 ml.
Extracto fresco estabilizado: 75 ml.

Para artritis, ingiera 15 gotas diariamente de extracto estandarizado de marca reconocida.

Para heridas de curación paulatina, puede optar en la aplicación tanto en cremas como ungüentos.

Precauciones

La Asociación Americana de Productores Herbarios otorgan a la equinácea la clasificación 1 dentro del promedio de seguridad, es segura en tanto se use conforme las indicaciones del profesional o las recomendaciones del prospecto. En Alemania, el uso contínuo de equinácea se limita a las ocho semanas. Se sugiere seguir el consejo del especialista respecto a este punto.

La equinácea es miembro de la familia Compositate y como tal, raramente puede generar reacciones alérgicas.

Cuando se ingiere equináce oralmente, notará una fuerte sensación picante en la lengua. Esto es normal y desaparece rápidamente.

Han sido reportado algunos casos de picazón y sarpullidos, pero esto es raro. No utilice la equinácea si padece de tuberculósis, leucosis, diabetes, colagenosis, esclerosis múltiple, AIDS, infección HIV o una enfermedad autoinmune. Si está en período de embarazo, consulte a su médico antes de ingerir equinácea.

Interacciones posibles

No utilizar en caso de llevar a cabo terapia inmunosupresora.